jueves, 1 de mayo de 2008

"Una noche."

Una noche cubierta y protegida
por el letargo del viento,
las voces que vienen de lo eterno
que te atrapan sin lamento.

Los dolores que inefables
remueven tu cabeza,
aquella masa de aguardiente
que te embriaga con destreza.

Con esas palabras gráciles
miradas inescrutables
lo magnánimo de tu alma
y tus actos reprochables.

¿Qué quieres pagar,
tus pecados o tus delirios?
has estado muerto en vida
como en la tumba un lirio.

Una noche inquebrantable
tantos deseos presuntuosos,
que manos más temblorosas
te guían por caminos sinuosos.

Que silencio es el que albergas
cuando tocas tu frente
veo en lo profundo la discordia
de lo inherente de tu mente.

La locura siempre aflora
cual demonio enfrascado
los gritos que se ahogan
cual dios enmascarado.
¿Por qué no te reconcilias con el sueño?
¿Por qué no te reconcilias con tus noches?
¿Por qué no duermes tranquilo
cómo un bebé en su coche?

AGATTA

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