Me parece que tu recuerdo en el agua se desvanece,
más se mantiene vivo en mi mente,
aunque en realidad allí no estuviese.
Vital es mi espíritu
que atado a mis propias ideas
permanece cubierto con un negro manto,
teñido de rabia y tristeza.
Ira que se escapa por mis nudillos,
pena que imita a la lluvia en invierno
al igual que el viento
cuando se lleva buenos y malos momentos.
En la primavera florece todo menos tú,
talvez soy la única que te ha visto crecer brote a brote,
lástima que tus espinas me hallan herido,
y sin haberlo merecido.
Me torturaban las curaciones,
de las llagas que se formaron,
y hasta los gritos de mi alma sangraron,
sólo porque no quisiste estar a mi lado.
Pero ya he mejorado,
de las atrocidades que me atacaron,
y ni cuenta yo me he dado
de cómo el tiempo se ha esfumado,
sin sentirlo, sin pensarlo, ni desearlo,
sólo se que se ha llevado
aquel triste pasado.
¡Al fin te he olvidado!
y ni cuenta yo me he dado.
ALONDRA

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