jueves, 1 de mayo de 2008

"Invierno y ella."

A través de la ventana del banco, veía como las pocas hojas que quedaban en los árboles del jardín, eran mecidas por un viento que las desgarraba haciéndolas flotar, por instantes, en un mar de cielo gris cubierto por densas nubes, el frío se dejaba sentir en los objetos del salón y entre quienes estaban ahí, congelando sus almas, tornándolas gélidas, insensibles. Todo es frío en invierno. Pero ella volvió, todo tornase verde, brillaron sus ojos y sus almas despertaron, se marchó dejando sobre el banco una ramita florecida de ciruelo.

Daniel Salazar.

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