Mi corazón se entregó al placer de contemplarte,
al dolor de un amor no correspondido
y fue sometido a la tiranía de tus ojos
El viento sopla la tierra que cubría tu recuerdo,
y es como estaca que atraviesa mi ser;
y el rozar de tus labios con los de él,
es como el abrazo que le da el ácido a mi carne
y que abre nuevamente las heridas de mi corazón.
.La soberbia con que me miras,
desgarra mi alma y la somete a tortura,
el cantar del viento al rozar tu piel,
me dice que te he perdido,
tu sombra se burla de mí
y mis ojos ya no lo pueden resistir.
Me es mejor arrojarme al vacío,
que resistir tu indiferencia;
a filo de cuchillo desgarrar mi corazón
que volver a mirarte a los ojos.
ORIGMAN

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