Tenemos un compañero de curso, el mejor de todos, su puesto está al fondo, en ese lugar, ahí, esa es precisamente la silla donde “nadie” se sienta, pero ¿Por qué es tan admirado? Bueno porque: nadie sabe volar, nadie es más veloz que un tren, nadie siempre se saca sietes, nadie ha visto el fin del universo, nadie nunca se equivoca, nadie no se cansa, nadie siempre es fuerte, nadie no sufre, nadie no llora, nadie no miente … en resumen no hay nadie como él.
Daniel Salazar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario